IGNACIO SMITH

El diez de diciembre de 1999 nació Ignacio Smith en España. Su madre María autóctona de allí y su padre Harry de sangre británica.

La madre con los estudios sin terminar, dejó la Universidad cuando el embarazo fue noticia. Por aquel entonces, Harry había viajado a España por deseo de conocer y se instaló tiempo indefinido allí. Luego de su despido, en un local humilde donde trabajaba, le dijo a la mujer que él tendría más oportunidades laborales en su ciudad natal. A los dos meses del nacimiento del bebé se mudaron a Londres e Ignacio nunca más volvió a pisar terreno español.


Por no ser de la violencia que incrementó en su hogar con el transcurso de los años, Nacho habría tenido una infancia más o menos corriente. A pesar de que la madre lo intentó, la violencia ejercida por la figura paterna fue aumentando. Para cuando corría 2008, el hombre recurría constantemente al alcohol y se enojaba con facilidad, escupía insultos constantemente y maltrataba a su mujer tanto psicológicamente como físicamente.

En diciembre de aquel año, un día antes del cumpleaños de Ignacio, su madre decidió volver a España y dejar al hombre. Así se escapó y dejó a ambos masculinos solos; Ignacio quedó completamente a cuidado de su progenitor.

Los siguientes años de infancia y adolescencia transcurrieron más o menos normal, Nacho intentaba ocupar el mayor tiempo posible fuera del hogar y se mantenía callado para que su padre no lo insultara o golpeara.


A medida que el tiempo corría, Harry comenzó cada vez más a ensuciarse las manos. Nunca había trabajado en cuestiones muy legales, siempre en antros haciéndoles favores a otra gente. Cada vez estos más ilegítmos, por sus bolsillos corría dinero, drogas, sustancias y, sobre todo, amenazas.
De mucho Ignacio no sabía; prefería ignorar todas las señales sobre qué estaba sucediendo frente a sus narices. Por decisión propia, nunca formó parte de los negocios del hombre /sólo cuando este lo forzaba físicamente a hacerlo/.

Para 2016 Harry perdió todo el dinero luego de que lo estafaron e Ignacio, sin terminar sus estudios secundarios y sin experiencia laboral, tuvo que buscarse la manera para subsistir. El mayor continuaba involucrado en negocios turbios y ahora con muchas amenazas encima, apenas ingresaba dinero en el hogar.

En septiembre del mismo año atraparon a Ignacio robando alimento en un mercado y lo condenaron a tres meses de servicio comunitario penal.

En 2020, luego de trabajar en empleos vagos y mal remunerados, decidió que quería estudiar alguna carrera; Ciencias Políticas.

Meses de estudio y esfuerzo sumado a tapar todas las manchas de su historial tanto personal como familiar fue lo necesario para que Ignacio obtuviera la beca en la Universidad.

En agosto del mismo año, tras sucesos traumáticos y experiencias que él tardaría meses en recordar, descubre que tiene hemofilia, trastorno que provoca que la sangre no coagule normalmente. Los síntomas que tiene de manera casi constante son hematomas, inflamación y dolor en las articulaciones, más sangrado inexplicable en situaciones descontextualizadas. Actualmente se trata con inyecciones que mantiene la condición en control.

A pesar de lo que a él le gustaría, siempre fue y es distraído; ya por esto, suele ser impuntual, olvidadizo, dejado y despreocupado. Última característica con las cosas positivas y negativas que esto implica.

Es alguien medianamente extrovertido que utiliza el humor como herramienta para afrontar las trabas y complicaciones de su vida. No respondiendo siempre con una sonrisa, pero sí usualmente intentando desdramatizar las situaciones.

Por querer desdramatizar situaciones, tiende a caer en el extremo negacionista y no darle la verdadera importancia a situaciones que sí las requieren.

Es paciente y comprensivo; suele evitar el conflicto y tomar siempre el camino más tranquilo y pacífico /esto producto de su historia y vivencias/. A pesar de ello, si la situación ya le exasperó lo suficiente o el tono ejercido contra él es muy violento, él responde de igual manera y no tiene problema de enojarse, discutir y pelear de verdad. No es que se suela malhumorar tanto, no realmente, pero su reacción es explosiva.

No le suele dar vergüenza las situaciones donde suele quedar expuesto o humillado, siempre determinando ciertos parámetros.

Le cuesta muchísimo exteriorizar sus emociones y sentimientos, abrirse completamente nunca fue algo que le saliera con naturalidad. Para hablar sinceramente primero tiene que dejar a un lado las respuestas irónicas, tontas y las clásicas pavadas que suele decir.

Su signo solar es sagitario, la luna géminis y el ascendente leo. Venus géminis y marte aries.

Es diestro.

Disfruta los encuentros y las fiestas.

Le gustan mucho las palomas.

Tiene dos mascotas, Dinamita /un perro/ y Perro /un gato/.

Le cuesta muchísimo madrugar y llegar puntual a cualquier tipo de plan.

Estudia Ciencias Políticas; ciencia social que se aboca al estudio y el análisis de las relaciones de poder, implícitas o explícitas, entre la autoridad y los individuos, los grupos, las organizaciones y las estructuras, procedimientos y procesos a través de los cuales se llega a las decisiones políticas y se desarrollan las interacciones entre los diferentes sistemas políticos.

El interés por la carrera nació a partir de esta misma autoridad ejercida de individuos a otros. En relación con sus vivencias, cómo había sido el resultado en su experiencia personal, la desventaja de su contexto y las políticas que no ayudan al más desfavorecido.

Huele a desodorante Axe.

No fuma tanto, no actualmente. De igual manera sí inició a temprana edad.

Durante un año entero coleccionó precintos de latas y actualmente tiene un frasco lleno de estos.

Se suele pintar las uñas con esmalte negro.

Escucha variedad de música y suele ser siempre abierto con todo tipo de géneros.

Su comida favorita es hamburguesa con papas fritas.

Más allá de vínculos aleatorios y casuales, sólo tuvo dos noviazgos.

Desde lo que sucedió con su madre un día previo a su cumpleaños, no le gusta festejar tal evento.

Nunca más supo de ella luego de que los abandonó y volvió a España. A pesar de la intriga o la curiosidad por parte de Nacho, le guarda demasiado rencor por dejarlo y prefiere nunca más verla.

Cuando tenía diez años se quebró el brazo izquierdo por caerse cuando escalaba un árbol.

El único vínculo familiar sano que tiene es con su abuela paterna. Ella no tiene relación con su propio hijo y, a pesar de que Ignacio siempre quiso que la mujer se involucrara más en lo que pasaba en la casa de él, la mujer sirve como vía de escape para el británico.

Realmente no tiene buen piso económico y siempre anda corto de dinero. Sigue, desde siempre, siendo clase baja.